21 ago 2013

Para No Sentirse Mal Innecesariamente

   -Ya se te está haciendo costumbre llegar tarde.- Comentó Fedor Ellis recalcando aún más su habitual sonrisa de gruesos labios a Lionel Aram, que recién cruzaba el umbral de las puertas corredizas de las oficinas mostrando su gafete al oficial de turno.

   Con sus cuarenta años de edad, Lionel destacaba mucho de entre las demás personas por su caminar pesado y el fuerte tic en el ojo. La parte superior de sus patillas estaba adornada por canas cuya blancura contrastaba fuertemente con el gris que salía de su cigarrillo cada que exhalaba, mientras que la línea de su cabello reseco cada día retrocedía más con respecto de su frente.

   Fedor, por el contrario y a pesar de sus cuarenta y ocho años, se mantenía como todo un modelo de juventud. Cabello brillante y reluciente que reflejaba la luz casi tanto como sus dientes pulcros en su eterna sonrisa. De altura superior a Lionel y con un paso decidido, se aproximó a él mientras este respondía.

   -No importa que tanto nos esforcemos, el tráfico parece ser siempre un problema. Dijo, con un tono de voz apagado.

   -Cierto, aunque las nuevas supercomputadoras prometen maravillas en ese aspecto. Eso dicen los científicos.

   -No me fió de los científicos. - Culminó Aram que continuó su paso hacia el interior importándole poco lo que su jefe agregara.

   "Idiota"  Pensó una vez que el elevador se había cerrado frente a él. Unos instantes después, las puertas se abrieron frente a él y observó su lugar de trabajo. Una pequeña silla ubicada en medio del laboratorio. Unos metros por encima de esta, un gigantesco aparato del que salían cientos de cables y tubos, se mantenía apagado en espera de que él tomará su lugar.

   Con resignación, Lionel fue y se sentó. Inmediatamente el sistema se encendió y la figura de Fedor apareció detrás de un cristal junto a la de un trío de científicos y técnicos.

   -Si leíste los calendarios, hoy vamos a trabajar en la tristeza, espero estés listo.- La voz del idiota se escuchó por el altavoz.

   -Empieza de una buena vez.- Respondió.

   Un agujero se abrió en la parte inferior del armatoste y de este salió un casco que fue a posarse sobre la cabeza de Lionel. Algunos zumbidos y tintineos después, nuevamente se escuchó la voz del idiota.

   -Bien, ya estamos listos para grabar, empieza.

   -Al menos esto será fácil. Pensó Aram y se puso a recordar.

   Fue en el año 2026 cuando todo empezó. Algunos científicos japoneses se ganaron el Premio Nobel de Medicina al lograr un mapeo general del sistema neurológico y sus relaciones sinápticas. “Qué gran esfuerzo y un gran logro…” se coreaba mundialmente. Dicho sea de paso, fue el día que Lionel nació.

   Cuatro años después, los mismos agentes catalogan el cien por ciento de los neurotransmisores y logran sintetizarlos todos y cada uno de ellos. Ovaciones, tremendas ovaciones… era el sentimiento de la comunidad científica pero no de un grupo específico de personas que lograron ver hacia donde podía llevar este camino.

   Entonces empezaron las protestas, los sabotajes, las detenciones, las ideologías, los argumentos… las voces racionales divergieron como es su natural costumbre y dos grupos surgieron. Los que estaban en contra… humanistas, se decían ellos; sentimentalistas, les decían sus contra partes  pedían que la investigación sobre la química neurológica fuera suspendida. Los innovadores, se decían ellos; los intransigentes, les decían sus contrapartes; pedían que avanzara.

   Lamentablemente, personas que ocupaban puestos específicos y muy altos, también fueron informados de las posibilidades y su interés se tradujo en dinero, represión, intolerancia y algunas más de las bellas vicisitudes humanas.

   En el año 2038, la investigación se aproximaba a un punto umbral y las protestas aumentaron exponencialmente. Hubo manifestaciones, más represión, más intolerancia, más balazos, más manipulación mediática y todos los que alzaron la voz, fueron silenciados por diversos medios, incluido el joven Lionel.

   En el año 2041, se inició la producción en masa de los maravillosos Sistemas Emocionales Inteligentes, también denominados: SEIS.


   - Me siento mal.

    - Yo también.

   - ¡ALTO! ¿Qué no conocen el SEIS?
   - ¿SEIS?

   - ¡Claro! ¡El SEIS, el novedoso sistema emocional inteligente!

    - ¿Para qué sirve?

    - ¡Para no sentirse mal innecesariamente, compañero! Los agobiantes sentimientos atormentan por su falta de control. ¡Pero eso es cosa del pasado gracias al SEIS! ¡Solo colócalo en tu muñeca y decide que deseas sentir!

   Alegría, felicidad, tristeza, temor, nostalgia y cientos de emociones más son ahora controlables y manipulables. ¡Ame a quien quiera amar, quiera a quien quiera querer, odie a quien quiera odiar, siempre con control para no sentirse mal innecesariamente!



   ¡Increíble!



   ¡Así es, compañero! ¡Para no sentirse mal innecesariamente!

   Ahora con un amplio catálogo de sentimientos y emociones a su disposición y no solo eso…



   ¿No sabe cómo debe sentirse en alguna situación? ¿Un innecesario sentimiento de duda o ansiedad lo embarga al no saber cómo corresponder? ¡Ya no más! ¡Pues ahora con la función de Descripción y Respuesta su SEIS le dirá como debe sentirse!

   ¡Mejor… imposible!

   ¡Para no sentirse mal innecesariamente, compañero!

   ¡Jajaja!

   ¡Adquiéralo ahora en su tienda de confianza! ¡El SEIS viene con tres sentimientos gratuitos!

   ¡Para no sentirse mal innecesariamente!

   Sentimientos extras se venden por separado.

   -Lionel es muy bueno en su trabajo, ¿no creen? - Comentó Fedor a sus compañeros mientras veía las gráficas.

   -Bueno… ya que es de los pocos humanos que siguen sintiendo espontáneamente, pues supongo que sí. - Respondió el que estaba justo en frente, sentado ante una computadora.

   -Me sorprende como puede llamar los sentimientos a voluntad.- Comentó otro.

   -Tenemos el registro de la química neurológica para la Tristeza, ya hemos terminado.

   -Bien, envíen los datos a la fábrica. -Ordenó Fedor con su sonrisa enorme. -Mira nada más las gráficas… Lionel en verdad sabe como sentirse mal. - Agregó.

   -Debería comprarse un SEIS.

   Todos apretaron un botón en sus sistemas emocionales inteligentes y rieron.

Love Inc.

Últimamente el departamento de quejas estaba muy ocupado. Todo el mundo parecía estar teniendo problemas con sus respectivas parejas.

Sarah, la encargada de resolver estas quejas no podía creer la cantidad que había. Al parecer, a todos sus clientes se les había prometido amor eterno y este se había esfumado a los pocos meses de iniciada la relación.

En el mundo del amor había varias empresas que lo administraban:

Eternal Love INC. Era la encargada de los amores eternos, dulces y duraderos, aquellos amores puros que los cupidos acertaban en unir.

Tears Amnesie se encargaba de las terceras personas que salían lastimados por causa de algún cupido que errara una flecha y los enamorara de alguien con pareja. Esta empresa se hacia responsable por estas personas y trataba de darles alguna compensación, pero estas llevaban tiempo, deshacer los efectos de una flecha de cupido era difícil.

Casual Love era una nueva compañía que había surgido por Internet y se dedicaba a unir personas sin flechas de cupido, la mayoría de las veces estas relaciones eran, como el nombre de lo indica, casuales, sin las flechas el amor no llegaba igual y a la larga era mas una amistad con palabras bonitas. También tienen un departamento que se encarga de unir personas en un mismo circulo social, o que frecuenten los mismos lugares, pero de nuevo, al no ser flechados, estos encuentros llegan a durar de unas noches a varios días.

A raíz de los problemas que estaba teniendo Eternal Love en el mantenimiento de las relaciones muchos habían tenido que irse a Tears Amnesie a pedir que deshicieran los efectos de las flechas. No se daban abasto, la empresa no contaba con el personal suficiente para recibir tantos casos en tan poco tiempo. Y el problema es que las personas acostumbradas al mundo moderno y soluciones rápidas, esperaban que el dolor se fuera pronto, y la compensación fuera fácil y rápida.

Sarah no lograba comprender que era lo que pasaba. Los cupidos hacían su trabajo como siempre, errando algunas flechas acertando en otras. Todo normal, no había una cantidad grande de quejas por eso. Los clientes normales, y algunos casos regulares de Tears Amnesie nada mas.

El equipo de mantenimiento de relaciones trabaja como siempre 24/7, dando inspiración a poemas, ideas para detallitos, ideaba cada día juramentos de amor mas bellos que los anteriores, tenían contacto con la consultoria de musas para algunas canciones, trabajaban con algunos dragones para meter fantasía a las historias de amor que tenían que cuidar. En general todo normal, acababan de pasar la certificación de calidad hacia cosa de unos siglos. Por lo que la falla tampoco parecía estar ahí

Todas las quejas referían lo mismo: cupido los había flechado, la pareja había estado junta entre año y medio, y 2 años, se habían comprometido, habían planeado la boda, el futuro. Pero derrepente, la relaciona empezaba a tener problemas menores, no se ponían de acuerdo en las responsabilidades, o el dinero comenzaba a ser tema de discusiones, todos esos problemitas que siempre tuvieron parecían ser mas grandes los últimos 2 meses de relación.

Esto por supuesto siempre había existido. Había empresas piratas que se dedicaban a enviar asesores a domicilio listos para hacerles ver a las personas que no eran completamente felices, y prometían mil caminos nuevos para serlo. Pero el equipo de mantenimiento y el de reversión de problemas siempre habían podido deshacer estos cambios, y en el 80% de los casos lograban que las parejas cumplieran sus votos de amor.

Sin embargo, estas empresillas fantasmas aparecían estar ganando terreno, y eso no podía deberse mas que a una falla en el sistema de su empresa. Pero ¿en donde estaba el problema?- Se pregunto Sarah. ¿Acaso en el mundo moderno el amor eterno había pasado de moda? Lo mejor para este mundo en donde las pizzas (y ahora también las hamburguesas) llegan mas rápido que las ambulancias ¿eran las citas casuales? ¿Las noches de sexo sin compromiso? ¿Eso era lo que la gente buscaba ahora? ¿Y por eso se dejaba seducir tan fácilmente por los asesores que ofrecían la felicidad en una nueva tablet, o en algún encuentro casual con alguien completamente desconocido? ¿Es que en este nuevo mundo ya no había lugar para las verdaderas historias de amor?

Una mueca triste surco los bellos rasgos de la hermosa angela Sarah, recordaba con claridad como sus papás habían estado durante milenios juntos, cumpliendo sus votos de amor eterno. Eran su ejemplo y la razón de que ella trabajara ahí, velando por el amor puro.

Una lagrima se le salio, miró triste por la ventana y los vio, miles de parejas peleando, miles de asesores de felicidades falsas tocando puertas, millones de trabajadores de las emociones negativas alimentando orgullos y odios sin sentido.

- Sarah, debemos irnos, la junta con Friend-ship va a iniciar, Tears Amnesie tambien viene, es hora de liberar de emergencia las amistades olvidadas ... O el mundo se secara poco a poco. - Lo se Zach. Pero ... ¿en donde fallamos? - Tal vez no somos nosotros Sarah, tal vez simplemente el mundo ya no nos necesita.

19 ago 2013

Paradiso Perduto

Aquel día, al despertar, tenía una sensación extraña. No sabía si lo había imaginado o lo había soñado pero había tenido la visión de haberlo perdido todo, perder a mis dos ángeles, alejarme de ellas. No era una incertidumbre sobre el futuro, de alguna forma sentía que yo podría no estar ahí y eso me provocaba escalofríos.
   El día anterior había tenido un día largo en el trabajo y hoy descansaría. Me reanimé un poco por ello y fui al baño a mojarme el rostro. Mi reflejo pensaba exactamente lo mismo que yo… ¿por qué? No lo sabía. Entonces escuché una voz mientras me rasuraba…
   -Amor… ¿estás ahí? ¿Eres tú?- la sorpresa me distrajo un poco y me corté ligeramente. Salí del baño y volteé hacia la puerta de la alcoba. Ángela, mi esposa, se encontraba parada en el marco. Entonces asentí.
   -Por supuesto que soy yo, amor.
   Ella se acercó vacilante, levantó sus manos hacia mi rostro y tocó el corte que me hice sintiendo la sangre.
   -No te preocupes, es superficial…- dije y al ver que ella miraba absorta mi sangre en sus dedos, pregunté -¿Qué haces?
   -Nada…- respondió ella y rápidamente agregó -El desayuno está listo.
   Entonces una voz detrás de ella me abrió los ojos a la belleza, me recordó que si estaba ahí.
   -¡Papi, estás casi desnudo!- gritó mi angelita y rió como diablita.
   -¡¿De qué te ríes, eh?!- le dije y corrí tras ella para hacerle cosquillas, la cargué y ambos nos dejamos caer en la cama riendo. Volteé hacia la puerta y mi esposa nos veía con cierto recelo.
   -Ven Angelita, debes alimentarte. Te esperamos abajo. No dejes que se enfríe tu desayuno… ¿ok?
   Cuatro años han pasado. Cada que recuerdo el sentimiento con el que desperté aquel día y observo mi realidad, una dicha sin igual me invade. Mi esposa y mi hija son una bendición, más aún después del infarto al miocardio que sufrí hace un mes y al que apenas sobreviví. Vivo en un paraíso porque lo único que quiero, es conservar lo que tengo y vivirlo.
   Aunque entiendo que no todo ha sido perfecto pues mi esposa ha estado alejada todo este tiempo, distante y apagada. Al estar juntos siento que ella está en otro lugar. Inclusive, y no he querido admitirlo por completo, siento que vaciló en llamar a urgencias cuando tuve el infarto. He tratado de acercarme a ella varias veces pero siempre me cambia el tema o se retira.
   Tal vez tenga un amante. La he visto recibir y enviar algunos mensajes a escondidas. Todo eso me duele mucho… pero no presionaré. A fin de cuentas tengo a mi hija, mi preciosa niña que cada día me sorprende más con su empuje, su iniciativa, su curiosidad y su alegría por vivir. Ella es lo único que necesito y nunca dejaré ir esos recuerdos.
   Hoy, Angelita se ha ido a la escuela ya y estoy en la cocina. Mi esposa lava los platos dándome la espalda. Ayer, entre sueños, sentí algunas caricias de su parte en mí cabeza. Tal vez aún halla algo y por ello, hago un último esfuerzo.
   -Yo… te he sentido muy alejada y… respeto tu espacio. Solo quiero que sepas que puedes confiar en mí y que te…
   El sonido del timbre me interrumpe y ella corre a abrir. Escucho que alguien entra y ella intercambia unas palabras con… ¡esa voz! En ese momento aparece una copia idéntica a mí por la puerta, está portando un arma y me apunta. Yo me levantó asustado y retrocedo.
   -¿¡Qué es esto!? ¿¡Quién eres tú!?- Grito yo desesperado. Mi esposa aparece tras él y le toma del brazo con cariño.
   -Disculpa que sea esta la forma, debiste morir hace un mes y mi esposa tomó la decisión de salvarte por nuestra hija. En fin, mi misión en Venus ha terminado y tú ya no eres necesario. Gracias por cuidar de mis angelitos en mi ausencia.
   Aprieta el gatillo y caigo al suelo. El dolor es enorme y una lágrima recorre mi mejilla al pensar en su… en mi hija.
   -En verdad era igual a ti y Angelita lo creyó por completo. Ayer tomé la grabación de sus recuerdos así que podrás ponerte al corriente de todo en cuanto te conectes al Recordatorio.- le dice ella. Todo fue falso y yo era la mentira.

   -Perfecto.- le respondió él y apretó el gatillo una vez más.

12 ago 2013

Detrás del Arco

Como cada tarde, esperaba por ella en la playa, junto al arco que se elevaba sobre la arena. No es que fuera la única chica de la isla, pero desde pequeño no había esperado a nadie más. ¿Qué historias conocerían ese día? ¿Qué detalles, que descripciones inimaginables?

El cielo estaba libre y la brisa le acariciaba el rostro y agitaba sus cabellos. Volteaba ocasionalmente al empedrado camino que se alzaba hasta que apareció de entre las casas, sostenía un par de hojas, de historias que hurtaba de la biblioteca de su padre, para mostrárselas a él unas horas.

Otro mundo se levantaba de todas aquellas páginas, pero era solo eran historias. Como fuera, era un excelente pretexto para pasar algunas tardes con ella.

Sofía era muy astuta y perspicaz, él muy ingenioso y listo, contaba ya con artefactos de su propia mano, no muy útiles, pero, por algo se empieza.

-¡Hola Iván!- Dijo con una sonrisa. Él respondió con la mirada brillante y rubor en sus mejillas. 

– Hola Sofi.

Se sentaron en la arena, contemplando el arco, el mar, envueltos por el ruido de las olas al chocar. Leían, imaginaban, inventaban, discutían. Soñaban con otros seres, otros mundos, historias que sabían que de ser reales serian asombrosas.

Hacía ya cuatro años desde que los Martin arribaron a la isla. Iván recordaba perfectamente aquel día, en que vio un barco desde su ventana y bajo a la playa a observar, tenía diez años entonces. No olvidaba el primer vistazo a esa bella niña que descendió  en un vestido azul, a la que el viento y la brisa despeinaban al caminar.

 Sofía.

Había compartido tanto con ella esos años, que paso a ser una parte muy importante en su vida. Porque mentir, la quería sobremanera y encontraba en ella tantas cosas que lo hacían soñar más que todas esas historias, era tan parte de él y él de ella que no pensaban que podría ser de otra manera.

El padre de Sofía, Francisco Martin, era geólogo marino, durante ese tiempo se había dedicado a su investigación de una forma más teórica. Sin embargo, se acercaba la fecha en que retomaría esos viajes propios de su profesión, cosa que ambos chicos ignoraban.

...






7 ago 2013

La primera historia de manzanita

Dicen que la lagrima de una musa de alas azules es capas de curar los maleficios de las hadas de hielo.



Sin embargo, pocos saben lo peligroso que es conseguirlas. Si haces feliz a la musa y te regala una lagrima, tendrás suerte y bendiciones, así como un hermoso brillo en la mirada. Si la aplicas a alguien a quien una hada ha encantado romperá el maleficio.

Pero si la haces infeliz, la lagrima podría darte una maldición de por vida, quitaría todo sortilegio malo, pero también bueno. Quedarías expuesto a la magia de una bruja o un hada, ademas de darte mala suerte y una peste rara en la boca.

Dirías que es fácil, ¿no?. Encontrar a una musa de alas azules, y hacerla sonreír, para que te agradezca con su magia. Pero no, no pequeño aventurero. No es tan sencillo.

Hacer feliz a una musa no es nada fácil. ¿Y sabes porque? Porque no tienen los deseos comunes de la gente como tu y yo. Ellas desean, quieren y anhelan diferente.

Enamorar a una musa es casi imposible!! Hacerla reír te concederá algunas chispas de buena suerte. Pero hacerla reír también es difícil.

Y es que, a diferencia de muchos ellas lo hacen honestamente: aman con todo lo que tienen y a esa persona le entregan una dote de inspiración, quieren con toda el alma tanto que dan la vida por esas personas, ríen sinceramente a carcajadas.

Pero también tienen su lado peligroso. Si sienten que no eres sincero te harán pasar las peores pesadillas, y mira que son muy creativas.

Aaay, esas criaturas divinas... ¿Te aventurarías a buscar a una? A pesar de estar advertencias, ¿Quisieras saber como encontrarlas?

Jajaja ... adelante aventureros, les daré el secreto.

Las musas son difíciles de encontrar porque no las sabemos apreciar. Pero en realidad se encuentran cerca de nosotros, con una mirada tímida y labios pequeños. Las musas de alas azules suelen ser de distintos tamaños, pero todas tienen en común algo: una mirada que te roba el pensamiento al menos por un segundo. Si, así es, te roban las ideas un segundo, y luego te regresan el segundo dándote mas. Compensan ese segundo robado con platicas filosóficas o con historias de plata.

¿Ya las ubicaste? Bien!

Ahora cuidado, acércate poco a poco, y sonríe sinceramente, dile la verdad siempre. Y cuenta tu mejor chiste, eso las enamora. Toma su mano y alza su cara cuando tímida la esconda.

¿Ya? Ya viste sus alas azules seguramente, si es así, ya has penetrado la defensa. Ahora sigue, como mujer, es conquistable ... Pero recuerda, no la lastimes. Podría salirte muy mal.

Una lagrima de una musa de alas azules te traería toda la infelicidad de ella multiplicada por tres, así que cuídala. Y si de verdad deseas tener una lagrima suya, hazlo correctamente...

¿Acaso no han escuchado la historia de Olian y la lagrima? ¡Es un clásico! Un clásico torpe que hizo llorar a una musa, y tuvo que pagar por su descuido ...

Pero luego les contare esa historia.

Les dejo las recomendaciones, solo ustedes saben si las buscan y las cortejan, solo se atreverán a contemplarlas.

6 ago 2013

A tear

Una solitaria y fresca lagrima caía por sus mejillas. Pero no recordaba porque. La sentía escurrirse, morir en sus labios. Sola, sentada en aquel claro de bosque, con 2 muñecos de peluche a lado que le recordaban a alguien, amigos de otra vida quizá.

¿Como había llegado ahí? ¿Porque las lagrimas seguían cayendo por sus mejillas? ¿Porque los peluches parecían mirarla como reconociéndola?

Trato de levantarse, pero no pudo. Trato de mover su cuello, pero se dio cuenta de que no era gobernante ya de su cuerpo.

¿Como había llegado a ese estado?

Empezó a intentar recordar, y sin querer su boca se fue abriendo contando la historia que sus recuerdos vagos le empezaban a contar:

Había una vez un árbol de manzano en el que estaba sentada con una amiga, platicaban de cosas superfluas, reían, y comían algunas deliciosos frutos del árbol. Y ahí estaba el también, acercándose colina arriba. Preparándose para deleitarlas con alguna mágica historia de sus libros en proceso.

El empezó a contar una historia, ciencia ficción, sensualidad, y fantasía mezclada. Ellas lo escucharon atentamente ... Pero de de pronto, el se detuvo.

Habían escuchado un ruido no muy lejos de ellos. Temeroso los 3 caminaron al origen del sonido.

Y lo vieron, una charca de agua pura, cristalina, limpia como ninguna que hubieran visto antes. Curiosos los 3 la tocaron.

Fernanda entonces sintió desvanecerse, trato de decir algo, de mirar a sus amigos, pero no pudo. Solo se desvaneció, sintiendo una opresión en el pecho. Se desvaneció en la nada, sintiendo lagrimas caer por su cuerpo.

Lo había dicho en voz alta. El bosque reaccionaba, parecía tener vida, parecía querer escuchar mas. Noto que un par de arboles eran diferentes, y también noto que podía mover su cuello ...

"Ceci"- quiso llamar a su amiga, pero su boca no abría de nuevo. ¿Como hacer para que ella volteara?

"Que tal si cuento otra historia. Tal vez eso me devuelva mi boca"

Y como en señal de acuerdo, las copas de los arboles sonaron.

1 ago 2013

Heme aquí...

¿Qué está sucediendo? Mi cuerpo ha cambiado... y ahora soy un muñeco de peluche. Por un lado está bien, ya estaba empezando a engordar... pero… yo si quiero mi cuerpo. ¿Por qué tengo que hablar de mi cuerpo en tercera persona? Es algo en este bosque… eso es obvio.
Aquí existe un extraño ambiente. Es como un impulso, como si en el éter se respirara una necesidad. Y ya no puedo escapar.
Ya llevo un rato aquí, colgado de un árbol. Observando la fogata consumirse lentamente. ¿Cómo es que llegamos aquí? ¿Donde están mis amigas? Mi cuello suavecito no responde cuando quisiera voltear a mí alrededor.
¿Qué hago ahora? ¿Por qué no me estoy volviendo loco? Tal vez si esté perdiendo la cordura  y no me he dado cuenta… ¿Cómo saber cuando tu realidad ha cambiado si la información que necesitas para darte cuenta proviene de la misma realidad?
¿Qué debo hacer? Cuando el cuerpo no te provee ningún placer y no satisface ninguna necesidad… lo único que queda para resanar cualquier inquietud, es la mente.
Las sombras a mi alrededor bailan al son de la luz de la fogata. Arlequines burlones, bufones, payasos. ¿Qué es lo que está ocurriendo en este lugar?
Todo gira en la mente… eso es lo que provoca un cambio. Este bosque parece dar a sus visitantes la oportunidad de ser testigos inmutables de sus propias fantasías. Eso me vendría bien en estos momentos… tal vez si me concentro lo suficiente… ella podría aparecer aquí. Pero… ¿serviría de algo? El peluche no tiene receptores, no tengo piel, no tengo nada... ni siquiera estoy seguro de estar usando mis ojos realmente. Nadie ha alimentado el fuego y este sigue encendido.
Así que esa es la jugada en este lugar… observar desde la distancia el vuelo de seres no alados, sentir por medio de mano ajena, las estrellas en la palma de la mano.
Imaginar. Necesito un soundtrack para este momento… Imagine all the people… en verdad ya no hay nada nuevo bajo el sol. Debo aprovechar este lugar pues cualquier pensamiento se manifiesta de forma tangible. Pocas veces sucede que los sueños reemplacen a la realidad.

Crear sin objetivo. Crear porque se puede. Crear es un acto puro.

Silver Forest

En este bosque vivo yo, que lo he visto todo. Mi nombre es irrelevante pues se ha perdido en el tiempo; no puedo recordarlo. Mi voz, sin embargo, ha prevalecido. Aquí el tiempo es un extraño concepto y las manecillas del reloj giran de acuerdo a las fantasías y deseos de todos los presentes.

Aquí no había una vez hadas buenas, que volaran alrededor de hermosas flores; no había una vez duendecillos que hicieran chascarrillos a los visitantes; no había una vez varitas mágicas, ni prístinos príncipes azules o hermosas damiselas en desgracia.

Este lugar en verdad es extraño. Los arboles son blancos como la luz de la luna y lucen esplendorosas magnolias doradas... excepto mas allá de las montañas donde existen flores que poseen hechizos de olvido aunque no recuerdo cuales son.

La luz y las sombras bailan al son de los días y las noches con una peculiar armonía que se diluye en el follaje de los enormes árboles que susurran al son del viento entre sus hojas. La rutina diaria me ha revelado muchos de los secretos de este lugar a medida que he observado tantos fenómenos peculiares.

Yo, aquí sentado en las ramas, viendo desde lo alto como lo he hecho desde tiempo inmemorial, formando aros de humo con mi pipa. Abajo, un pequeño jaguar come pasto amarillo, tengo entendido que es más sabroso que el verde, ajeno al hecho de que es acechado por una ardilla y un conejo.

Todo esto podría estar pasando por que lo imagino, podría estar imaginándolo porque está pasando. Tengo consciencia y el bosque reacciona a ella. Esta es la única certeza de Silver Forest. Aquí, la elocuencia es un arma poderosa y la ausencia de imaginación es peligrosa a medida que el bosque cambia.

Un pequeño ruido es lo que me hace voltear de un momento al otro. A los pies del árbol en el que me encuentro, un tercio de extraños observan sus mapas sin sospechar que estos ya no sirven.

Sea que hayan venido a cazar, a pasar el día o lo que fuera… el bosque los acecha ya. Al querer salir descubrirán que el bosque se extiende siempre hasta donde alcanza la vista.

Encienden una fogata y se sientan a su alrededor. Ya han empezado a cambiar.

Sucede que existen dos tipos de personas. Los muñecos, que solo con capaces de escuchar historias ansiando sentir la vida a través de ellas; y los cuenta cuentos, que son los creadores de las fantasías.

Los creadores avanzan, los muñecos no. Los creadores escapan, los muñecos no. Si estos tres desean llegar a algún lado, deberán contar su propia salida, crear su propia historia… o quedarán atrapados para siempre, a los pies de este árbol, como muñecos de peluche.