21 feb 2014

Insanity's Crescendo


Ingles

A mirror and a reflection on it,
I don't recognize it as my own,
Eyes whose sigh get through my substance.

Loliness, melancholy and nostalgia
Run together along my back
And depart on my shoulders
taking a coffee,
laughing at my sack.
Gone smiles,
Lost smiles.

I don´t grow, the room is smaller.
Suffocates me.
Black dot on white board
while anxiety attaches to the gossip.

Mi hands shake.
The cold takes me over like a shadow.
The spark of and old hatred turned my flesh.
My ruined body breaks
And I scream voiceless.
A shiver down my spine.

The blood of the loliness
Are the memories.
I'd wish to forget and kill it.
Me in the mirror. 

Hopelessness.
The raindrops hit the window.
An orchestra led by a dying melody.
I have tickets and go on tour.

Naked,  unprotected.
Tears paint a chaotic pattern
On my cheeks.
Burning.

My voice no longer exists.
Evoke memories.
Omissions and regrets.
Old wars of which I was a soldier,
Never martyr.

Own reasons,
Never others ideals.
Personal reasons,
Never shared.

The scene continues,
I'm the only actor in it.
Drama of a life,
without script.

No rest,
No reflection.
My head is still high
Screaming without listening myself.

Soul?
Spirit?
Mind?
No matter,
The prerogative is suffering.

Without colors in a world
Of shades in gray.
No contrasts.
Without love, without hatred.
No pride,
No humility.

Gray food tasting gray.
Everything is the same.
No one shows its colors.

I miss the little pleasures.
Feeling a heartbeat,
Breathing.
I do not live and do not die.

I want a limit to have freedom.
I want to feel.
Anything.
Is proof that kills.
The safety of the routine.
It's a transgression of my being.
Impotence.

My feet stumble
And my hands are rendered.
And the dam is released.
The coveted limits arrive
Allowing the desired consecuences.
But freedom doesn´t come back.

The links around me.
A goodbye?
An end?
Could I remove my limit?
Life.
So I can achieve my freedom?
Death.

No.
Impotence, again.
Anxiety and distress.
Need consciousness.
To know, to be sure.
I want the black, I want the white.
Something different.

I want company.
Share my unit.
But only get sarcasm
from the demon on my shoulders.
Their laughter echoes in my soul.

One last drop splashes my face,
My voice comes back.
I scream loudly,
Scream in despair,
Scream in agony.
This is the insanity's crescendo.

Español

Un espejo y un reflejo en él,
No lo reconozco como propio.
Ojos cuya mirada atraviesa mi sustancia.

Soledad, melancolía y nostalgia
Recorren mi espalda
Y en mis hombros departen
Tomando un café,
Riendo a mis espaldas.
Sonrisas idas,
Sonrisas perdidas.

Yo no crezco, el cuarto se hace pequeño.
Me sofoca.
Punto negro en pizarrón blanco
Mientras la angustia se une al cotilleo.

Mis manos tiemblan.
El frio se adueña de mí como una sombra.
La chispa de un viejo odio enciende mi carne.
Mi cuerpo tenso se quiebra
Y grito sin voz.
Un escalofrío recorre mi espina.

La sangre de la soledad son las memorias.
Quisiera olvidar y matarla.
Yo frente al espejo.

Desesperanza.
Las gotas de lluvia golpean la ventana.
Una orquesta que dirige una agonizante melodía.
Tengo boletos y vamos de gira.

Desnudo, desprotegido.
Las lágrimas dibujan un patrón caótico
En mis mejillas.
Quema.

Mi voz no existe más.
Evoco recuerdos.
Evoco memorias.
Olvidos y arrepentimientos.
Viejas guerras de las que fui soldado,
Nunca mártir.

Causas propias,
Nunca ideales ajenos.
Causas personales,
Nunca compartidas.

La escena continúa,
Soy el único actor en ella.
Drama de una vida,
Sin guión.

No hay descanso,
No hay reflexión.
Mi cabeza sigue en alto,
Aún gritando sin escucharme.

¿Alma?
¿Espíritu?
¿Mente?
No importa,
La prerrogativa es el sufrimiento.

Sin colores en un mundo
De matices grises.
Sin contrastes.
Sin amor, sin odio.
No hay soberbia,
No hay humildad.

Comida gris que sabe gris.
Todo es igual.
Nadie muestra sus colores.

Extraño los pequeños placeres.
Sentir un latido,
Una respiración.
No vivo y no muero.

Quiero un límite para tener libertad.
Quiero sentir.
Lo que sea.
Es la constancia lo que mata.
La seguridad de la rutina.
Es una transgresión en mí ser.
Impotencia.

Mis pies flaquean
Y mis manos se rinden.
Y la presa se libera.
Llegan los ansiados límites
Que permiten las deseadas transgresiones.
Más no vuelve la libertad.

Los eslabones me rodean.
¿Un adiós?
¿Un fin?
¿Pudiera yo eliminar mi límite?
Vida
¿Y así obtener mi libertad?
Muerte.

No.
Impotencia, nuevamente.
Ansiedad y angustia.
Necesito consciencia.
Saberlo, tener la certeza.
Quiero el negro, quiero el blanco.
Algo que difiera.

Quiero compañía.
Compartir mi unidad.
Más solo obtengo sarcasmo
De los demonios en mis hombros.
Su risa resuena en mi alma.

Una última gota salpica mi rostro,
Mi voz regresa.
Grito con fuerza,
Grito con desesperación,
Grito con agonía.

Esta es la locura en aumento.

7 feb 2014

Belleza


Nuevamente aparece este personaje alto y delgado como ninguno, vestido con un estrafalario traje de colores blanco y negro. Sombrero de copa y bastón, la barba hasta el pecho y ojeras de cocodrilo. Nunca ha tenido la decencia de presentarse y ella nunca ha tenido la inquietud de preguntarle…

-¡Qué grande es contar con tu presencia, te deseo ver cómoda y relajada, bienvenida seas a mi humilde morada, pero insisto, qué hermosa es tu esencia!

Siempre con una sonrisa de oreja a oreja y una simpática e ilimitada habladuría, inicia su monólogo mientras ambos se encuentran perdidos en la nada.

-¿Acudes a mí o acudo yo a ti? Poco importa mientras me des oportunidad, aprovecha mientras estoy en sobriedad. Apaga la tele, se acabo MTV.

Pareciera que su voz es un sedante que nubla las sensaciones y la mente. Y ella ya está acostumbrada a ello y se deja llevar…

-Hoy, en este tiempo que nos brinda su alteza, hablaré tonterías y diré mis opiniones como ha sido siempre en estas reuniones y hoy te toca escuchar sobre la belleza.

Ella sigue la misma rutina… obnubilada en aquel ambiente… piensa las preguntas y él las responde con su ideáticas rimas.

-“La belleza está en los ojos del que la mira”, y sin ambages he de exclamar, que me encuentre en la tierra ó en el mar, que escuchar dicha frase me llena de ira.

Ella se yergue sobre sí misma y levanta sus brazos y levanta sus pies. Se mueve lentamente y adopta extrañas posiciones.

-La belleza está ahí frente al espejo, y se basta con mirarse ella misma para sonreír con carisma. La belleza es ambos, ella y su reflejo.

La joven tensa algunos músculos y relaja algunos otros de acuerdo a la necesidad. Se acuesta y se levanta de igual forma. Su mente baila con su cuerpo una melodía de tranquilidad.

-No es compañía en la soledad, no es el agua durante la sed ó ayuda al caer ante de alguien a merced, no es una cumplida necesidad.

Completamente desnuda… la joven se inclina en el suelo adoptando una última forma.


-La belleza es, existe, es encontrada, en las hojas que al otoño se rinden y en las flores que en primavera se brinden, es en esta humilde poesía que por tu cuerpo es inspirada.