7 feb 2014

Belleza


Nuevamente aparece este personaje alto y delgado como ninguno, vestido con un estrafalario traje de colores blanco y negro. Sombrero de copa y bastón, la barba hasta el pecho y ojeras de cocodrilo. Nunca ha tenido la decencia de presentarse y ella nunca ha tenido la inquietud de preguntarle…

-¡Qué grande es contar con tu presencia, te deseo ver cómoda y relajada, bienvenida seas a mi humilde morada, pero insisto, qué hermosa es tu esencia!

Siempre con una sonrisa de oreja a oreja y una simpática e ilimitada habladuría, inicia su monólogo mientras ambos se encuentran perdidos en la nada.

-¿Acudes a mí o acudo yo a ti? Poco importa mientras me des oportunidad, aprovecha mientras estoy en sobriedad. Apaga la tele, se acabo MTV.

Pareciera que su voz es un sedante que nubla las sensaciones y la mente. Y ella ya está acostumbrada a ello y se deja llevar…

-Hoy, en este tiempo que nos brinda su alteza, hablaré tonterías y diré mis opiniones como ha sido siempre en estas reuniones y hoy te toca escuchar sobre la belleza.

Ella sigue la misma rutina… obnubilada en aquel ambiente… piensa las preguntas y él las responde con su ideáticas rimas.

-“La belleza está en los ojos del que la mira”, y sin ambages he de exclamar, que me encuentre en la tierra ó en el mar, que escuchar dicha frase me llena de ira.

Ella se yergue sobre sí misma y levanta sus brazos y levanta sus pies. Se mueve lentamente y adopta extrañas posiciones.

-La belleza está ahí frente al espejo, y se basta con mirarse ella misma para sonreír con carisma. La belleza es ambos, ella y su reflejo.

La joven tensa algunos músculos y relaja algunos otros de acuerdo a la necesidad. Se acuesta y se levanta de igual forma. Su mente baila con su cuerpo una melodía de tranquilidad.

-No es compañía en la soledad, no es el agua durante la sed ó ayuda al caer ante de alguien a merced, no es una cumplida necesidad.

Completamente desnuda… la joven se inclina en el suelo adoptando una última forma.


-La belleza es, existe, es encontrada, en las hojas que al otoño se rinden y en las flores que en primavera se brinden, es en esta humilde poesía que por tu cuerpo es inspirada.

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