15 nov 2013

Zapatitos


Zapatitos… inicia sus gestitos…

-Otra vez apareces en el escenario… ¿por qué haces tus tonterías? ¿Es la risa de los demás, suficiente en verdad, para mantenerte de pie cuando quisieras estar de rodillas? Sabes lo que eres… aunque lo niegues.

Zapatitos… mueve los deditos…

-Eres un hipócrita… ¿cómo otorgas alegría que no tienes? Tú mueres por dentro, vives por fuera. Hay una rabia que desea salir e intentas sofocarla con los aplausos pero tú mismo has alimentado esa desesperación.

Zapatitos… marca los ritmitos…

-Una sonrisa se contagia, sea sincera ó sea falsa, más aún en la muchedumbre. Los utilizas para sentirte bien pero apenas logras conciliar el sueño por la noches. Quieres creer que serás contagiado de regreso.

Zapatitos… sonríe a ancianitos…

-No te alegra la alegría ajena pero sigues haciéndolo. Y, como sabes bien que el dolor está afuera del escenario esperándote, alargas tu actuación. El show debe continuar y también ha de terminarse.

Zapatitos… mira los niñitos…

-Obsérvate nuevamente ahí… con toda la atención sobre tu actuar. Aplausos dirigidos al payaso, no a la persona. Tu maquillaje es aclamado en todo el mundo y sin él no consigues asiento en ningún restaurante.

Zapatitos… cierra los ojitos…

-Ah claro… olvidas. Dejas atrás la miseria de la memoria pero por mucho que te concentres en tu acto, no olvidarás… tus pies, tus manos, tu cuerpo… desfallecieron. Y ahora nada es suficiente para llenar ese vacío.

Zapatitos… muestra los dientitos…

-Ahora te es más sencillo vivir una vida ajena que vivir tu propia vida. No llenaste los zapatos viejos y ahora usas zapatos extra grandes. No llenaste los pantalones viejos y ahora, usas solo pantalones holgados.

Zapatitos… se da golpecitos…

-Todo sale sobrando en esta nueva vida que te has formado porque todo va dirigido a espacios vacios dentro de ti y lo sabes.

Zapatitos… toma unos alcoholitos…

-¿Hace cuanto que no puedes dormir bien? Ya son excesivas las lágrimas con las que tu almohada amanece mojada todos los días… porqué sabes que no tienes el valor necesario. Deberías mirar hacia lo más alto esperando verlo de frente algún día…

Zapatitos… rompe los espejitos…

-…pero tus ojos se mantienen observando el suelo. Y los niños sonríen y gritan que Zapatitos está triste... está triste porque no encuentra su soga para colgarse.

Zapatitos… inhala los polvitos…

-Y en tu última actuación no contuviste tus emociones y una lágrima corrió por tu mejilla… y el público ovacionó tu talento artístico y dijo que nadie actúa la tristeza como tú lo haces. Pero no actuabas, vieron tu ser.


Zapatitos… se cortó los bracitos…

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