Zapatitos…
inicia sus gestitos…
-Otra
vez apareces en el escenario… ¿por qué haces tus tonterías? ¿Es la risa de los
demás, suficiente en verdad, para mantenerte de pie cuando quisieras estar de
rodillas? Sabes lo que eres… aunque lo niegues.
Zapatitos…
mueve los deditos…
-Eres
un hipócrita… ¿cómo otorgas alegría que no tienes? Tú mueres por dentro, vives
por fuera. Hay una rabia que desea salir e intentas sofocarla con los aplausos
pero tú mismo has alimentado esa desesperación.
Zapatitos…
marca los ritmitos…
-Una
sonrisa se contagia, sea sincera ó sea falsa, más aún en la muchedumbre. Los
utilizas para sentirte bien pero apenas logras conciliar el sueño por la
noches. Quieres creer que serás contagiado de regreso.
Zapatitos…
sonríe a ancianitos…
-No
te alegra la alegría ajena pero sigues haciéndolo. Y, como sabes bien que el
dolor está afuera del escenario esperándote, alargas tu actuación. El show debe
continuar y también ha de terminarse.
Zapatitos…
mira los niñitos…
-Obsérvate
nuevamente ahí… con toda la atención sobre tu actuar. Aplausos dirigidos al
payaso, no a la persona. Tu maquillaje es aclamado en todo el mundo y sin él no
consigues asiento en ningún restaurante.
Zapatitos…
cierra los ojitos…
-Ah
claro… olvidas. Dejas atrás la miseria de la memoria pero por mucho que te
concentres en tu acto, no olvidarás… tus pies, tus manos, tu cuerpo…
desfallecieron. Y ahora nada es suficiente para llenar ese vacío.
Zapatitos…
muestra los dientitos…
-Ahora
te es más sencillo vivir una vida ajena que vivir tu propia vida. No llenaste
los zapatos viejos y ahora usas zapatos extra grandes. No llenaste los
pantalones viejos y ahora, usas solo pantalones holgados.
Zapatitos…
se da golpecitos…
-Todo
sale sobrando en esta nueva vida que te has formado porque todo va dirigido a
espacios vacios dentro de ti y lo sabes.
Zapatitos…
toma unos alcoholitos…
-¿Hace
cuanto que no puedes dormir bien? Ya son excesivas las lágrimas con las que tu
almohada amanece mojada todos los días… porqué sabes que no tienes el valor
necesario. Deberías mirar hacia lo más alto esperando verlo de frente algún
día…
Zapatitos…
rompe los espejitos…
-…pero
tus ojos se mantienen observando el suelo. Y los niños sonríen y gritan que
Zapatitos está triste... está triste porque no encuentra su soga para colgarse.
Zapatitos…
inhala los polvitos…
-Y
en tu última actuación no contuviste tus emociones y una lágrima corrió por tu
mejilla… y el público ovacionó tu talento artístico y dijo que nadie actúa la
tristeza como tú lo haces. Pero no actuabas, vieron tu ser.
Zapatitos…
se cortó los bracitos…

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