3 sept 2013

En el Límite (1º Parte)

   Él tomó el pequeño contenedor entre sus dedos mecánicos y aproximó la varita de succión a su dispositivo de absorción. Sus receptores visuales no se desviaban de las pantallas translucidas que tenía frente a él.
   -¿Sabes…? Hubo un tiempo en el que la comida era sólida. Le dijo a su compañero.
   -No otra vez más datos históricos, te lo ruego.
   -Espera… déjame continuar… no solo tenía sabor… también era colorida.
   -¿En serio?
   En la estación limítrofe clase Border 023-AHJ, Kloyd Ever y Frey Last, no solo eran los encargados de vigilar el adecuado funcionamiento de un millón de sondas reguladoras, también eran los únicos humanos presentes. Ambos sumergidos en un trabajo que muchos científicos consideraban innecesario, una verdadera pérdida de recursos, pues todas las funciones eran realizadas por las supercomputadoras.
   Esto le molestaba notable y continuamente a Frey que se sentía estancado en un trabajo sin futuro. Kloyd no opinaba distinto, sabía bien que dicho trabajo era absurdo, no por nada sus doctorados en física cuántica. La diferencia era que Ever, en vez de quejarse amargamente, ocupaba su tiempo en leer archivos históricos de la enciclopedia universal.
   Más, la ausencia total de presiones en su labor cotidiana había logrado ya que ambos establecieran una rutina que les permitía vivir juntos. Kloyd comentaba algún dato curioso que era inmediatamente respondido por Frey con una ligera negativa a escucharlo. Su compañero entonces profundizaba la información y luego llegaba el interés.
   -Sí. No solo eso… antes la comida no se le daba a las personas, sino que estas debían realizar diversas actividades para poder obtenerla… era un proceso muy complicado poder comer.
   -No entiendo…
   -¿Recuerdas que te conté del dinero?
   -¿Te refieres a esa cosa que los humanos primitivos usaban para adquirir otras cosas?
   -Exacto. La comida también se adquiría intercambiándola por dinero.
   -En verdad fuimos unos trogloditas… ¿cómo es posible que tu sustento orgánico tuviera que ser adquirido y no fuera dado? Eso es ilógico.
   -Tal vez era por la cantidad que se necesitaba. Recuerda que los humanos tuvimos cuerpos orgánicos… por ello los nutrientes necesarios seguramente eran mucho mayores.
   Los cerebros orgánico-analógicos de ambos, creados genéticamente e incubados artificialmente, habían sido colocados en sus cuerpos robóticos hacía ya más de mil doscientos años en el caso de Kloyd; Frey, que era más joven, contaba en menos de mil cien sus años de existencia.
   -Cómo especie hemos cambiado muchísimo. ¿Te has puesto a pensar en eso realmente?
   -La verdad… no.
   En ese momento, un pequeño resplandor empezó a parpadear en una de las pantallas.
   -¿Qué sucede?
   -Una sonda reporta aumento de la atracción. Ya se está corrigiendo.
   -Este trabajo es increíblemente tedioso. Replicó Frey casi al instante y olvidando agregar la palabra “innecesario”.
   Y en verdad lo era. La estación clase Border 023-AHJ era solo una de las miles de cuatrillones estaciones que se hallaban instaladas en los linderos del territorio humano. De cierta forma, todas ellas constituían en su conjunto la primera línea de reacción ante las condiciones cambiantes del universo y las menos importantes. Las estaciones clase Boundary, que eran la segunda línea de reacción, eran las segundas en importancia también. Mientras que las estaciones clase Horizon eran la tercera línea de defensa y las más importantes de todas.
   Hacía ya cientos de milenios que el ser humano había desentrañado los secretos del universo. Las particularidades de los agujeros de gusano ya estaban tan dominadas por el intelecto humano que el principal problema en dicha cuestión era ahora lidiar con el tráfico interestelar, que había aumentado notablemente en el último siglo. Los agujeros negros eran ya los catalizadores de galaxias de la humanidad y las propiedades de la materia y la energía negras no solo eran enseñadas en niveles inferiores de educación, sino que eran manipuladas de forma práctica por la humanidad.
   -¿Sabías que los seres humanos se reproducían sexualmente?
   -No puedo creer que sigas sacando más datos inútiles.
   -Espera… déjame continuar… y la recombinación genética se daba naturalmente.
   -Eso seguramente no era nada bueno.
   -Obviamente. Los humanos padecían de toda clase de enfermedades genéticas.
   -¿De dónde surgió la humanidad?
   -Tengo entendido que la humanidad surgió en la Tierra… el tercer planeta de un sistema de ocho.
   -¿Qué ha sido de ese lugar?
   -Es un museo histórico, obvio.
   -Si algún día nos sacan del agujero sin fondo que es este lugar, te llevaré a la Tierra y ahí te abandonaré.
   Kloyd ni se inmutó y comentó otro dato histórico. Si Frey hubiera tenido ojos, los hubiera entornado en ese momento en señal de hastío. En vez de eso, dirigió su par de receptores a la ventanilla de la estación por donde se observaba la oscuridad, la nada. A solo unos cuantos kilómetros de distancia, se hallaba el final del universo. El único secreto que permanecía como un misterio para los científicos. Aquella microscópica membrana que marcaba el punto donde tiempo y espacio comenzaban, donde las leyes de la física tenían vigencia.
   La entidad Frey Last 09-HM era tan solo una infante cuando la humanidad había logrado controlar la expansión del universo.

1 comentario:

  1. Men, mis más sinceras felicitaciones. Tu narrativa es fluida e interesante. Lograste crear un universo entero describiendo un pedacito de espacio-tiempo.

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